Patrimonio Arqueológico de Texcoco

La creación de una nueva calle dentro del terreno de un particular no parecería representar ningún problema, a no ser que dicha construcción, que se realizará con recursos públicos, destruirá vestigios arqueológicos de gran relevancia que formaron parte del sistema hidráulico que alimentó el jardín y el palacio de Nezahualcóyotl, gobernante de Texcoco.

En este sentido, resulta muy importante intervenir para salvaguardar los vestigios prehispánicos ubicados en el terreno que se encuentra localizado al suroriente de la cabecera municipal de Texcoco y que está delimitado por las calles Abasolo al norte, las vías del ferrocarril al poniente, la calle Nicolás Romero al oriente y la avenida Palmas al sur, siendo conocido como “terreno de los ahuehuetes”. Y si bien el predio pertenece a un particular hay que entender que los vestigios encontrados dentro del mismo son de interés público, al representar un elemento importante de nuestro patrimonio cultural y legado histórico.

Texcoco fue la segunda ciudad en importancia antes de la conquista española y fue considerada la capital cultural del imperio mexica como lo señalan las crónicas de los mismos conquistadores y evangelizadores españoles, como la de Fray Toribio de Benavente, Motolinia en la Historia de los Indios de la Nueva España: «Esta ciudad de Tezcuco era la segunda cosa principal de la tierra, y asimismo el señor de ella era el segundo señor de la tierra; sujetaba debajo de sí quince provincias hasta la provincia de Tuzapan, que está a la costa del Mar del Norte, y así había en Tezcuco muy grandes edificios de templos del demonio, y muy gentiles casas y aposentos de señores; entre los cuales fue cosa muy de ver la casa del señor principal, así la vieja con su huerta cerrada de más de mil cedros muy grandes y muy hermosos, de los cuales hoy día están los más en pie, aunque la casa está asolada; otra casa tenia que se podrá aposentar en ella un ejército, con muchos jardines, y un muy grande estanque, que por debajo de la tierra solían entrar a el con barcas. Es tan grande la población de Tezcuco, que toma más de una legua en ancho, y más de seis en largo, en la cual hay muchas parroquias e innumerables moradores».

Actualmente no queda mucho de esa antigua grandeza y los vestigios que aún se mantienen dentro de los pocos predios baldíos que se encuentran en la cabecera municipal, están en riesgo de perderse debido al acelerado proceso de urbanización, la especulación inmobiliaria y el poco respeto de los funcionarios públicos ante el pasado histórico del municipio. Al mismo tiempo que la ciudad de Texcoco crece y se expande, también se van perdiendo espacios baldíos o anteriormente de cultivo, que son sustituidos por el concreto y asfalto de la urbanización, con las consecuencias ambientales y urbanas que esto conlleva; ejemplo de ello, son las repetidas inundaciones, falta de arbolado urbano y contaminación ambiental, carencia de espacios públicos que fomenten la identidad cultural y la interacción social, entre otras problemáticas derivadas del crecimiento urbano no planificado y la especulación inmobiliaria en torno de los cada vez menos lotes baldíos dentro de la cabecera municipal.

En 2006, por solicitud de la empresa Walmart, se inician los trabajos de investigación arqueológica en el “terreno de los ahuehuetes”. En ellos se restauraron y liberaron 160 m. de muros y 300 m. de canales de mampostería con estuco; al sur y al norte del predio fueron ubicadas estructuras y basamentos de adobe que no se liberaron por problemas de preservación; se encontraron restos óseos de un infante en la esquina suroeste del predio, donde existía un nacimiento de agua, asociado a un basamento relacionado a Tláloc y, según testimonio de trabajadores, se encontraron muchas piezas arqueológicas de distintas épocas. Todo lo anterior concuerda con los datos etnohistóricos, basados en documentos del siglo XVI y XVII, y muestran la evidencia de un espacio de recreo de la época prehispánica rodeado de ahuehuetes que corresponden a los Jardines del Palacio de Nezahualcóyotl.

Lo anterior quedó plasmado en el Dictamen Técnico del sitio Los Ahuehuetes Tetzcoco (obtenido gracias a un ex funcionario del ayuntamiento), donde los arqueólogos del INAH llegaron a la siguiente conclusión sobre la preservación de los vestigios: “…es necesario dictaminar que dentro de este predio no debe de permitirse la construcción de ninguna infraestructura moderna. Debe preservarse el terreno como tierra de cultivo, lo que beneficiaría la irrigación permanente de los ahuehuetes que se encuentran en su contorno, asegurando su supervivencia cada vez más afectada por el crecimiento urbano de la localidad, o el mismo debe conservarse como un área verde recreativa. Por último, se notifica que cualquier obra que se pretenda realizar en áreas circunvecinas a este predio deberá de hacerse previamente un salvamento arqueológico.”

Como consecuencia del dictamen el sitio se inscribió en el Registro Público de Zonas Arqueológicas y Monumentos, con el nombre Ahuehuetes Tetzcoco y folio 2ASA00025414, señalando que es un sitio acolhua fechado entre 1200 – 1521 de nuestra era, según consta en registropublico.inah.gob.mx.

A pesar del documento antes mencionado, se planea que la nueva calle cuente con drenaje, agua potable y alumbrado público, que en sí representa ya el comienzo de la urbanización del terreno a partir de la introducción de servicios públicos y la subdivisión o lotificación del mismo que propiciaría la futura edificación dentro del terreno, amenazando seriamente la conservación de los vestigios arqueológicos y de los ahuehuetes históricos que se encuentran en los límites del predio. Por otra parte la construcción de esta nueva calle no representa una mejora sustancial de la movilidad urbana al no representar un libramiento importante de los puntos más congestionados en la zona, de hecho generaría nuevas problemáticas, al cortar la fluidez vehicular por la intersección con la nueva calle, por lo tanto, se crearía una nueva vialidad que de inmediato se vería congestionada de tráfico vehicular.

Sin embargo es posible la salvaguarda de los vestigios arqueológicos y de los ahuehuetes ubicados en el citado predio, si se logra desarrollar un proyecto urbano que beneficie tanto a los actuales propietarios del predio como a los habitantes de Texcoco, y mientras se tenga como objetivo primordial la restauración y conservación del patrimonio cultural y ambiental que representan los elementos arqueológicos que formaron parte del jardín histórico de Nezahualcóyotl, a partir de la reconstrucción histórica del jardín como un nuevo espacio público urbano para la identidad cultural y la interacción social de los habitantes de Texcoco, además de ser la oportunidad perfecta, para crear el primer gran parque urbano del municipio, con todos los beneficios ambientales y sociales que representaría su existencia.

En este sentido se estaría retomando la vocación de uso que los mismos vecinos de la zona han definido para el predio, considerando que por muchos años ha sido utilizado improvisadamente como “área verde” para correr, caminar y pasear con mascotas, hacer ejercicio, volar papalotes, entre otras actividades lúdicas y recreativas. Sin embargo, considerando que el terreno es de propiedad particular es necesario plantear un esquema de proyecto urbano, de inversión y de salvaguarda del patrimonio histórico que permita complementar la vocación que como espacio público tiene el terreno junto con usos de suelo que permitan el desarrollo de actividades culturales, turísticas y comerciales que permitan obtener una rentabilidad económica para los propietarios del predio, así como para los vecinos de la zona que pueden ver impulsado el comercio local por el desarrollo de un gran proyecto urbano que atraiga e impulse el turismo cultural en la cabecera municipal. Las posibilidades son muchas pero el objetivo es claro, salvaguardar nuestro legado histórico y patrimonio cultural es la prioridad si pretendemos como sociedad seguir identificandonos con el territorio que habitamos. La identidad nos da dignidad y orgullo, y esto solo es posible si somos conocedores de nuestra historia.

Ante la inminente construcción del futuro nuevo aeropuerto de la ciudad de México en el territorio del exvaso del lago de Texcoco y el acelerado proceso de urbanización y crecimiento urbano que esto provocara en el territorio del municipio, vale la pena preguntarse si el destino de nuestros últimos vestigios arqueológicos pruebas de la antigua grandeza de la ciudad, tenga que ser sepultado bajo la especulación inmobiliaria comercial o de vivienda que beneficia solo a pocas personas y endeuda el futuro muchas, o con creatividad y voluntad política podamos encontrar soluciones que permitan no solo rescatar y conservar nuestro legado histórico y arqueológico, sino dotarlo de una nueva vida en el presente para impulsar el desarrollo social, cultural, económico y ambiental de Texcoco a partir de su reintegración en la estructura urbana actual y la vida cotidiana de sus habitantes. La pregunta está en el aire y en los ciudadanos de Texcoco también está la respuesta.

Fotografías del lugar tomadas en el año 2006

7 Comentarios

  • Belén Negrete dice:

    Me uno a la voz del maestro Hermilo Velázquez Rupit, para que se preserve lo más valioso de nuestro país y que es un pasado histórico glorioso, que hoy está siendo sepultado en aras de una ambición desmedida por unos cuantos capitalistas nacionales y muchos inversionistas extranjeros que solo se dedican a saquearnos y explotarnos. Luchemos por el rescate de nuestra identidad y difundamos más esta información.

  • HERMILO VELAZQUEZ RUPIT dice:

    No solo hay que impedir la destrucciòn de estos vestigios, sino rescatar la Memoria Historica. No tengo ninguna duda que en este lugar, aparte de hermosos jardines, existian aposentos de descanso con embarcadero conectado a la laguna por un canal construido que podia llevar barcas hasta la misma recamara del Rey Nezahualpilli, No por nada Hernan Cortès lo Eligio como «astillero» para esamblar las naves y botarlas a traves de este canal en 1521para lograr la conquista de Mèxico Tenochtitlàn. Propongo en concreto: QUE SE EXIJA AL GOBIERNO MUNICIPAL QUE ENCABEZA EL DR. HIGINIO MARTINEZ. LA COMPRA DE ESTE TERRENO A SUS ACTUALES DUEÑOS, PARA UN RESCATE INTEGRAL Y LA CONSTRUCCION DE UN MUSEO DE SITIO. TEXCOCANOS UNAMONOS PARA EMPUJAR ESTE PROYECTO.

  • Alicia dice:

    Sería conveniente que no sólo a ese espacio se le dé seguimiento, pues existen otros, como el Texcultzing, que han sido alterados no hace mucho tiempo, y sin embargo no veo que haya acciones de conservación para él.

    • Ernesto Sánchez dice:

      Existen otras zonas preocupantes como el Tetzcotzinco, sin embargo la premura en la pérdida de estos vestigios hicieron que tomáramos cartas en el asunto. Sin duda se requiere de un plan que integre todas las zonas históricas del municipio. Saludos!

  • Reynaldo Alvarado dice:

    Son muy buenas estas propuestas pero también es vital importancia que ante todo nosotros los ciudadanos texcocanos si asi nos consideramos NO DEBEMOS VOLVER A PERMITIR a la actual administración municipal que PISOTEE nuestra IDENTIDAD HISTÓRICA TAL COMO LO HICIERON EN EL PREDIO DE SANTIAGUITO Y QUE ACTUALMENTE CONSTRUYEN LAS FAMOSAS CASAS ARA❗❗❗

  • Lizeth dice:

    Creo que si el objetivo es salvaguardar nuestro legado histórico y patrimonio cultural pues que mejor que la construcción de un museo en esa área con todo lo que se a ido encontrando en Texcoco y sus comunidades

  • Yayauhqui dice:

    Muy bien pensado. Ojalá que la gente de texcoco pueda ver la forma de integrar ese gran legado con su vida. Se debe recuperar los vestigios arqueológicos y los árboles

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